SOMOS LO QUE COMEMOS?  O LO QUE PODEMOS DIGERIR?

SOMOS LO QUE COMEMOS? O LO QUE PODEMOS DIGERIR?

Si bien es importante la “selección” de los alimentos que conforman nuestra dieta, es fundamental asegurarnos que aquello ingerimos pueda ser absorbido y asimilado por nuestro cuerpo.

El objetivo principal de nuestro sistema digestivo es el de “fragmentar” los nutrientes en moléculas más pequeñas que puedan ser captadas por las células y así  poder mantener saludable y vital a nuestro organismo.

Sin embargo, como dice el Dr. Deepak Chopra, “es cierto que somos lo que comemos, pero más cierto es decir que somos lo que digerimos y absorbemos”

Te propongo prestar atención  a ciertas señales, y con esto, estaremos dando el primer paso para mejorar nuestra digestión:

  • No basta con incorporar por un lado alimentos ricos en vitaminas y minerales, si por otro lado entorpecemos el proceso de digestión y absorción.
  • No solo excesos de alimentos refinados, gaseosas y café – entre otros – son los que perjudican este proceso; La “forma de comer” es otra de las claves para que nuestra nutrición sea correcta.
  • Muchas veces, inmersos en las reglas que nos impone nuestra sociedad actual, nos vemos obligados a comer sometidos a un ritmo acelerado, horarios, tensiones, y situaciones  que con el tiempo van desencadenando trastornos derivados de esta práctica.
  • Hacer consciente nuestra forma de comer, alimentándonos sin prisas ni ansiedad, saboreando y disfrutando las preparaciones en buena compañía, es una de las claves para armonizar nuestra digestión.
  • un cambio en el estilo de vida mejora definitivamente nuestra salud, tanto física como emocional, pero en muchas  ocasiones no podemos modificar de inmediato nuestra rutina. Lo que sí podemos hacer es introducir pequeños cambios que nos van a reportar grandes beneficios.

Cuál es la propuesta entonces?   Estamos de acuerdo que el proceso digestivo tiene un componente de naturaleza mental?  Nos ha pasado que sólo con pensar en alguna comida sentimos como en nuestra boca se “inicia” el mecanismo de la insalivación?  Vemos cómo la mente precede al cuerpo ?

Por lo tanto, si nuestra mente interviene en este proceso, es muy importante otorgarle conciencia y predisposición al acto de comer.

Para empezar, podemos proponernos realizar al menos una de nuestras comidas diarias, de manera diferente: antes de comenzar, haremos una pausa… conectando con nuestras sensaciones…

  • Procuraremos no hacer otra cosa a la vez,  evitando por unos minutos las distracciones de la televisión, el celular…leer el diario…
  • Con qué energía se puede asimilar nuestro alimento si mientras comemos estamos concentrados en las noticias, en las urgencias de nuestro trabajo o mirando la pantalla de nuestra  computadora ?
  • En el momento de llevar nuestro alimento a la boca, seremos plenamente conscientes, prestaremos atención a sus colores,  su aroma…  Nos concentraremos en sus sabores, activando las papilas gustativas…
  • Cuando masticamos, estamos rompiendo la estructura del alimento para poder realizar una mejor digestión, permitiendo que las enzimas presentes en la saliva comiencen el trabajo,  disgregando sus partes en componentes más asimilables.
  • Cuando nos concentramos en la masticación, cuando ejercemos cierto control consciente en lo  que estamos comiendo,   no solo asimilamos mejor sino que liberamos también toda la energía y el potencial de nuestro alimento,  aumentando la capacidad de captar sus nutrientes.

Pero sobre todo, captaremos su esencia como sostén de nuestra vida, transformando el acto de comer en un ACTO SAGRADO!

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